Santo Domingo – La República Dominicana tiene una larga tradición en el boxeo olímpico, un deporte que ha contribuido con cuatro de las 14 medallas olímpicas del país desde su debut en los Juegos de Tokio de 1964. El boxeo no es solo un deporte popular en la nación, sino que se ha convertido en un medio para escapar de la pobreza para muchos atletas que provienen de entornos de bajos ingresos. Los boxeadores dominicanos han utilizado repetidamente sus habilidades no solo para alcanzar el éxito deportivo, sino también para transformar sus situaciones financieras.
El poder del boxeo para mejorar vidas se mostró plenamente en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde Yunior Alcántara y Cristian Pinales obtuvieron medallas de bronce y una generosa recompensa por parte del gobierno dominicano. Cada peleador recibió ocho millones de pesos (aproximadamente $134,000) por su lugar en el podio, una cantidad que cambia la vida de atletas que a menudo entrenan en condiciones humildes.
El Camino hacia la Gloria Olímpica
Yunior Alcántara, compitiendo en la categoría de 51 kg, comenzó a boxear a los 11 años, inspirado por su hermano mayor que entrenaba en un pequeño gimnasio en su ciudad natal. Para Alcántara, el boxeo es más que solo dinero. Enfatizó que su amor por el deporte lo impulsa más que las recompensas económicas.
“Hay algo más importante que el dinero, y es el amor por el deporte”, compartió Alcántara en una entrevista con EFE. “Si me concentro en el dinero, empiezo a perder confianza. La clave es enfocarse en cada pelea, una a la vez, especialmente en las rondas preliminares, porque si no avanzas, no hay posibilidad de medalla.”
A pesar de quedarse por poco sin una medalla de plata en las semifinales de París 2024 contra el francés Billal Bennama, Alcántara sintió que ganó la pelea en espíritu. Si hubiera asegurado la plata, el gobierno dominicano tenía reservado 10 millones de pesos ($168,000) como recompensa.
Cristian Pinales: La Estrella Emergente
En la categoría de peso de 80 kg, Cristian Pinales también obtuvo una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024. A los 23 años, Pinales es considerado como alguien con el “físico ideal” para el deporte, pero no comenzó como boxeador. Inicialmente jugaba baloncesto, pero después de probar el boxeo en su barrio, rápidamente se enamoró del deporte.
Pinales, junto con Alcántara, ha vuelto al entrenamiento después de un breve descanso tras los Juegos Olímpicos. “La primera experiencia olímpica es increíblemente valiosa para un boxeador. Ya estamos de vuelta en el gimnasio, no más vacaciones”, bromeó.
Pinales atribuye su éxito al trabajo duro y a la mentoría del entrenador cubano Armando Hernández, añadiendo: “El boxeo es como una ciencia: aprendes más con cada pelea, tanto sobre tus oponentes como sobre ti mismo.”
Legado del Boxeo Dominicano
El legado del boxeo olímpico de la República Dominicana se remonta a 1984, cuando Pedro Julio Nolasco ganó la primera medalla olímpica del país, un bronce en la división de 54 kg en los Juegos de Los Ángeles. Veinticuatro años después, en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Félix Díaz sorprendió al mundo al ganar la medalla de oro en la categoría de 60 kg, marcando un logro histórico para la nación.
El boxeo ha demostrado ser una fuerza poderosa en la República Dominicana, ofreciendo no solo oportunidades deportivas, sino también un camino hacia la libertad económica para los jóvenes atletas que buscan superar sus circunstancias.