a asociación entre Jake Paul y la Liga de Luchadores Profesionales(PFL) ha llegado oficialmente a un callejón sin salida. Aclamado en su día como un paso revolucionario para los deportes de combate, el «Niño Problema» se enfrenta ahora al capítulo más oscuro y difícil de su carrera profesional.
El sueño de las MMA que nunca ocurrió
En 2023, el mundo del deporte vibró de emoción cuando Jake Paul firmó un enorme acuerdo con la PFL. El acuerdo era increíblemente ambicioso. Establecía planes para múltiples combates de Artes Marciales Mixtas y otorgaba a Paul un papel especializado para reclutar luchadores de primer nivel para la liga. En concreto, Paul quería causar sensación luchando contra Nate Díaz en su primera aparición en el hexágono.
Sin embargo, ninguno de estos planes llegó a materializarse. La transición prevista a las MMA se estancó por completo. En consecuencia, como los combates prometidos y los esfuerzos de reclutamiento nunca se produjeron, el contrato se rescindió oficialmente. La era de Jake Paul en la PFL terminó incluso antes de empezar.
Un golpe devastador de Anthony Joshua
En lugar de la jaula, Jake Paul encontró en el boxeo un camino empresarial más lucrativo. Optó por seguir por ese camino, pero la decisión le salió cara. En su reciente combate contra el poderoso peso pesado británico Anthony Joshua, Paul sufrió una derrota catastrófica.
El resultado no fue sólo una derrota en su historial; fue físicamente devastador. Paul sufrió una doble fractura de mandíbula tras un brutal nocaut de Joshua. La Asociación Mundial de Boxeo (AMB) le suspendió inmediatamente de forma indefinida debido a esta grave situación médica.
Millones perdidos y una larga recuperación
Las consecuencias de este golpe son caras. Paul estará fuera de combate entre nueve meses y un año entero. Estar inactivo tanto tiempo crea un enorme vacío financiero. Las estimaciones sugieren que este parón causará pérdidas económicas que oscilarán entre 40 y 90 millones de dólares.
En última instancia, la asociación Jake Paul PFL ha terminado, su mandíbula está rota y su impulso se ha detenido. El camino hacia la recuperación será largo, costoso e increíblemente doloroso.