El combate del mes de agosto, Vergil Ortiz contra Serhii Bohachuk ofreció un electrizante combate en Las Vegas, en el que Ortiz se sobrepuso a la adversidad para hacerse con el título interino de peso superwélter del CMB. Esta victoria por decisión mayoritaria puso de relieve la garra de Ortiz y el espíritu implacable de Bohachuk en un combate que cautivó a los aficionados al boxeo de todo el mundo.
Vergil Ortiz contra Serhii Bohachuk
Vergil Ortiz Jr. (22-0, 21 KOs), conocido por su potencia y agresividad, se enfrentó a una dura prueba contra Serhii Bohachuk (22-1, 22 KOs), un artista del nocaut ucraniano que lleva una racha de seis victorias consecutivas.
El combate se celebró en el Michelob ULTRA Arena, donde ambos luchadores intentaron consolidar sus posiciones como máximos aspirantes de la división.
El combate comenzó con fuegos artificiales, ya que Bohachuk consiguió un derribo en el primer asalto, confirmado por la repetición instantánea.
Ortiz respondió con fiereza, lanzando contundentes contragolpes y apuntando al cuerpo de Bohachuk durante los primeros asaltos. En el octavo asalto, Bohachuk logró otro derribo con un gancho de izquierda, que cambió momentáneamente el impulso.
Sin embargo, Ortiz se recuperó en los asaltos del campeonato, lanzando combinaciones limpias y un devastador gancho de izquierda en el undécimo asalto que hizo tambalearse a Bohachuk.
Los jueces puntuaron el combate 114-112 (dos veces) y 113-113, otorgando a Ortiz una reñida decisión por mayoría.
Citas clave de los luchadores
Ortiz se mostró orgulloso de su actuación: “He demostrado que todo el mundo se equivocaba. Puedo llegar hasta el final y luchar en 154. Soy el mejor del mundo ahora mismo”. Ahora mismo soy el mejor del mundo”.
Bohachuk, gentil en la derrota, dijo: “Ha sido un combate duro. Luchó con inteligencia y fuerza”.
Por qué destacó este combate
La combinación de derribos, intercambios tácticos y la remontada de Ortiz en los últimos asaltos hicieron de este combate un clásico instantáneo.
La capacidad de Ortiz para adaptarse bajo presión y la implacable determinación de Bohachuk crearon un combate que ejemplificó habilidad, potencia y corazón.