Se acabaron los campos de entrenamiento y es hora de ponerse manos a la obra. El volumen de las comparaciones y los insultos están ahora a todo volumen, porque es la semana de la lucha. Volvamos atrás en el tiempo y repasemos algunos de los combates más épicos del Día de la Independencia de México de los últimos 30 años.
Cuando se trata del boxeo del Día de la Independencia de México, ningún boxeador encarna el espíritu de la ocasión como Julio César Chávez.
Su revancha contra Meldrick Taylor, el 17 de septiembre de 1994, es uno de los combates más emblemáticos de la historia del boxeo y cimentó el legado de Chávez como uno de los mejores púgiles mexicanos de todos los tiempos.
No se trataba sólo de ajustar cuentas, sino de orgullo, de redención y de asegurarse un lugar duradero en la historia del deporte mexicano.
Un primer combate controvertido
El primer encuentro entre Chávez y Taylor, en 1990, acabó en una de las finales más controvertidas de la historia del boxeo.
Tras 12 brutales asaltos, Taylor iba por delante en las tarjetas de puntuación, pero Chávez le asestó un golpe atronador en los últimos segundos, derribándole.
El árbitro Richard Steele detuvo polémicamente el combate a falta de sólo dos segundos, dando la victoria a Chávez.
Taylor y su equipo estaban indignados, pues sentían que les habían robado la victoria. Chávez, por su parte, consideraba justificada la victoria, ya que había desgastado a Taylor con una presión implacable durante todo el combate.
La controversia desencadenó una amarga rivalidad y, cuatro años después, los aficionados estaban ansiosos por ver si Taylor se redimía o si Chávez volvía a demostrar su dominio.
La redención de Chávez
Celebrada en el MGM Grand de Las Vegas, la revancha tenía todos los ingredientes de un clásico. Ambos luchadores tenían algo que demostrar: Chávez quería demostrar que su primera victoria no fue casualidad, mientras que Taylor buscaba redimirse tras su desgarradora derrota.
Desde la campana inicial, quedó claro que Chávez había aprendido de su primer combate. Ejerció presión desde el principio, cortando el cuadrilátero y asestando golpes al cuerpo que dejaron sin aliento a Taylor.
Aunque Taylor siguió mostrando su velocidad y sus rápidas combinaciones, no pudo mantener a raya a Chávez como en su primer encuentro.
En el octavo asalto, la persistencia de Chávez dio sus frutos. Una brutal combinación envió a Taylor a la lona y, aunque se puso en pie con valentía, el árbitro suspendió el combate.
Esta vez no hubo controversia: Chávez dominó claramente y obtuvo una victoria decisiva.
Impacto financiero y en la audiencia
La revancha fue un gran éxito, y atrajo la atención de los aficionados al boxeo de todo el mundo.
El combate generó más de 10 millones de dólares en ingresos, demostrando una vez más que Chávez era un gran atractivo, especialmente en el fin de semana del Día de la Independencia de México.
En cuanto a la asistencia, el MGM Grand Garden Arena estaba abarrotado de aficionados, muchos de ellos vitoreando a Chávez, cuya popularidad en México y entre los mexicano-americanos era inigualable.
El lugar de Chávez en la Historia
La revancha con Taylor no fue un combate más para Chávez, sino un momento decisivo en su carrera. Al vengar la controversia de su primer combate, Chávez consolidó su lugar entre los grandes del boxeo de todos los tiempos.
Para los aficionados mexicanos, la victoria fue aún más dulce, ya que se produjo en un fin de semana que tiene un profundo significado nacional.
Para Taylor, la derrota marcó el principio del fin de su carrera en la élite.
Aunque había sido una de las estrellas más brillantes del boxeo, sus guerras con Chávez hicieron mella en su cuerpo y en su confianza.
El Rey de las Peleas del Día de la Independencia de México
El dominio de Julio César Chávez en el fin de semana del Día de la Independencia de México se convirtió en una tradición en el boxeo, y su revancha con Taylor es posiblemente el más significativo de sus combates festivos.
El evento encapsuló a la perfección el corazón, el orgullo y la determinación que los luchadores mexicanos llevan al ring, especialmente cuando actúan para sus compatriotas en una fecha tan importante.
Chávez contra Taylor II es un testimonio de la grandeza de ambos luchadores, pero especialmente del legado perdurable de Chávez como icono mexicano.
La pelea sigue siendo motivo de orgullo para los aficionados y un momento que será recordado como uno de los más grandes en la historia del boxeo de la Independencia de México.