La maldición del luchador
Los deportes de combate llevan a los atletas a sus límites físicos y mentales absolutos. Desde que Campbell McLaren ayudó a crear la UFC, el objetivo ha sido simple pero brutal. Ahora fundador de Combate Global -unapromoción en español que Forbes considera una de las 10 ligas de deportes de combate más valiosas de EEUU-, McLaren estableció el plan: encontrar lo mejor de lo mejor, encerrarlo en una jaula y ver quién sobrevive. Sin embargo, esta búsqueda de la grandeza tiene un lado oscuro.
A menudo, el afán por competir conduce al aislamiento. Los deportistas se pasan la vida entrenando, sólo para chocar contra un muro. Al final, se enfrentan a un problema único: sencillamente, no queda nadie con quien luchar.
El nacimiento de una revolución
En 2019, McLaren me reveló una vez el origen del deporte. Empezó con un simple “¿Y si…?”. Quería saber qué pasaría si el mejor luchador brasileño del mundo se enfrentara al mejor luchador del mundo. Esta curiosidad desencadenó la legendaria rivalidad entre Royce Gracie y Ken Shamrock.
Estos pioneros se convirtieron en los primeros miembros del Salón de la Fama de la UFC. A pesar de los resultados controvertidos y los diferentes estilos, dieron forma a las Artes Marciales Mixtas(MMA) modernas. Demostraron que los estilos crean combates, pero el dominio crea leyendas.
Aprender por las malas
Esta evolución también se dejó sentir a nivel local. En San Francisco, la escena de las artes marciales de la calle Mission era floreciente. El maestro Zhong Luo y su familia vendían estrellas ninja y nunchakus, y enseñaban Kung Fu tradicional. Sin embargo, la llegada de las MMA lo cambió todo.
El maestro Lue, que más tarde abrióla “Casa del Dragón”, recordó un momento crucial. Una vez compitió contra Royce Gracie en un evento “EEUU contra Brasil”. Lue se presentó como un confiado campeón de Kung Fu. Sin embargo, a mitad del combate, Gracie le tiró a la lona. En lugar de enfadarse, Lue se sintió inspirado. Preguntó: “¿Puedes enseñarme a hacer eso?”. Esta mentalidad es lo que separa a los campeones del resto.
Cuando nadie quiere luchar
A medida que los deportistas evolucionan, a menudo superan a sus competidores. Esto es un reflejo de la industria del entretenimiento, donde los mejores artistas luchan por encontrar compañeros que puedan seguirles el ritmo. En el mundo de la lucha, este silencio es ensordecedor.
Gianni “Kriptonita” Vázquez (13-4-1), 5 veces campeón de la MMA UNF, lo sabe bien. En una entrevista de 2025 en el podcast“En Esta Esquina“, expresó su frustración. Vázquez consigue que le reserven combates, pero los rivales se echan atrás cuando se dan cuenta de quién es. Su mensaje es claro: “No puedes llamarte luchador si no quieres luchar”.
Demostrar que hay niveles
La lucha es aún más dura para veteranos como Javier “Chunty Boy” Torres. Profesional experimentado y entrenador de estrellas de la UFC y del Bare Knuckle Boxing, Torres salió recientemente de su retiro. Se fijó un objetivo enorme: tres combates, en tres semanas, en tres países diferentes.
Torres mantenía una rutina agotadora, entrenando hasta cinco veces al día. Los resultados eran aterradores para sus oponentes. En Hyperstrike FC 2, en San Martín, consiguió un nocaut técnico contra Walter “Showtime” Luna en el primer asalto. Días después, en el UCC 82 de Honduras, destrozó al prometedor Leonardo “El Demoledor” Ruiz en poco más de tres minutos.
Torres demostró su punto de vista. Quería demostrar al mundo que“hay niveles en los Deportes de Combate“. Sin embargo, tras diezmar a dos oponentes seguidos, el teléfono dejó de sonar. De repente, nadie quería luchar contra el entrenador que acaba los combates en el primer asalto. Para los verdaderos campeones, la vista desde la cima es gloriosa, pero es innegablemente solitaria.
Mira Torres Vs Ruiz en UCC 82 Honduras“¡AQUÍ!” Vídeo cortesía de Javier “County Boy” Torres Instagram: @javiertorresofficialmma