Conor McGregor
Conor McGregor trata de lidiar con su lesión de manera positiva. El irlandés fue uno de los protagonistas del combate estelar de UFC 329, realizado la noche del sábado, cuando volvió al octágono después una ausencia de cinco años.
Su combate terminó de manera inesperada y frustrante, ya que el ex campeón se lesionó la rodilla en los primeros segundos y tuvo que dejar el combate. A pesar de la derrota,«The Notorious« mostró confianza sobre su continuidad en el deporte.
En un video publicado en sus redes sociales, McGregor aparece al lado de su esposa, Dee Devlin, donde muestra su determinación al afirmar que pretende volver al octágono, adoptando un discurso marcado por fe y resiliencia al proyectarse en su recuperación y el futuro de su carrera.
«Nosotros volveremos. En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo, nosotros volveremos», dice McGregor.
Dana White sospecha que el irlandés se haya lesionado el Ligamento Cruzado Anterior, un problema, que requiere una recuperación de nueve a doce meses para el regreso a los entrenamientos y poder competir.
En la conferencia de prensa tras el evento, Dana White reforzó la hipótesis de una ruptura del LCA, tras un pronóstico inicial que le entregó el equipo médico responsable de los atletas.
«Estamos suponiendo una ruptura del Ligamento Cruzado Anterior. (LCA). No soy médico, pero fue lo que me imagine cuando lo vi, y los médicos piensan la misma cosa», dijo White.