Samuel «The Alley Cat» Álvarez
El FXC Firepower 2 nos regaló una noche de combates inolvidable en el recinto ferial del condado de Alameda, en Pleasanton, el pasado sábado 12 de septiembre. Nueve combates de MMA muy intensos mantuvieron a los aficionados en vilo, hasta llegar al combate estelar de peso ligero, que prometía ser todo un espectáculo. Samuel «The Alley Cat» Álvarez, natural de Manteca y representante de esar Gracie Jiu Jitsu, subió a la jaula para enfrentarse a Alejandro «Hulk» Sánchez, un peligroso rival que entrena en el Academy Fight Club de Gilroy y que es originario de Jalisco, México.
Un enfrentamiento entre veteranos del peso ligero
Álvarez llega a la jaula con un palmarés de todo respeto. Entrenando junto a Nick y Nate Díaz, ambos de Stockton, se ganó el apodo de «Alley Cat» simplemente porque era muy difícil pillarlo en el gimnasio. Con un palmarés que incluye una larga trayectoria en Combate Global y varias participaciones en el A1 Combat de Urijah Faber, llegó dispuesto a poner a prueba sus habilidades. Sánchez no era un rival cualquiera.
«Hulk» entró en la jaula como antiguo campeón de peso ligero tanto de Combate Global como de A1 Combat, con ganas de sumar otra victoria a su palmarés.
Acción rápida y ganchos precisos
El árbitro Mike Beltrán dio inicio al combate y la acción no se hizo esperar. Sánchez lanzó jabs precisos y patadas contundentes a la pantorrilla para tantear el terreno. Álvarez se valió de sus característicos reflejos rápidos para esquivar los golpes. Tras esquivar la derecha de Sánchez, Álvarez avanzó poco a poco y estableció su distancia.
Frustró a Sánchez con jabs de largo alcance y ganchos de sorpresa perfectamente sincronizados, integrados en combinaciones certeras. Al final de un primer asalto muy reñido, Álvarez ya había marcado claramente un ritmo muy exigente.
Hulk le da la vuelta al combate
El segundo asalto cambió por completo el rumbo del combate. Álvarez intentó variar su ataque fingiendo patadas para preparar los golpes con las manos, pero Sánchez no tardó en subir la intensidad. Una serie de patadas feroces en la pantorrilla hicieron retroceder a Álvarez y le obligaron a cambiar de postura de forma torpe. A dos minutos del final, Álvarez cojeaba visiblemente.
Sánchez aprovechó la ocasión para lanzar potentes patadas al cuerpo. Durante un intercambio de golpes frenético cerca del centro de la jaula, Sánchez conectó de lleno a Álvarez con un brutal codazo giratorio hacia atrás. El golpe derribó a Álvarez cuando solo quedaban 47 segundos para el final del asalto. Demostrando una determinación increíble, el «Alley Cat» se las arregló para agarrarse a su rival, recomponerse y aguantar el tiempo que quedaba.
Ajustes contra los zurdos
Al llegar al último asalto, Álvarez hizo un cambio táctico clave al pasar de la postura ortodoxa a la de zurdo. Sánchez siguió apuntando a las piernas para frenar a su rival, que cojeaba, pero la nueva postura le desajustó por completo el ritmo. Álvarez siguió avanzando y le metió una ráfaga de golpes al cuerpo y un enorme gancho de izquierda.
Sánchez parecía desorientado por los ángulos del zurdo, y dejó de lado el ataque variado que le había funcionado tan bien en el segundo asalto. Ambos púgiles intercambiaron golpes contundentes hasta el último timbre. Los jueces Daniel Mobley, Brian Taylor y Paul Buentello puntuaron el combate 29-28, otorgando a Samuel Álvarez una reñida victoria por decisión unánime que puso el broche de oro a una noche increíble en Pleasanton.