Solar II
El mundo de la lucha libre mexicana llora una gran pérdida. Pedro Buenrostro Gómez, más conocido como Solar II, falleció a los 66 años. Su hermano, Solar I, compartió la triste noticia en Facebook. Expresó su profundo dolor y el inmenso orgullo que sentía por haber compartido su vida con un hermano tan querido. El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) le rindió un sincero homenaje durante un evento reciente en la Arena México. Los aficionados y sus compañeros de lucha le dedicaron un minuto de aplausos muy emotivo. De momento, la familia no ha revelado la causa de la muerte.
Una carrera «enmascarada» llena de triunfos
Nacido en octubre de 1959 en Jalisco, Solar II se formó con el legendario Diablo Velasco. Debutó como profesional en diciembre de 1975 con solo 16 años. La Arena México se convirtió rápidamente en su escenario favorito. Allí consiguió grandes victorias a lo largo de su increíble trayectoria de varias décadas. Los aficionados siempre recordarán sus icónicas peleas de máscara contra máscara. En 1983, desenmascaró a Enfermero Jr. en un emocionante combate sorpresa que pasó a la historia. Solo dos años después, venció a Belcebú para hacerse con otra máscara muy codiciada. También se alzó brevemente con el Campeonato Mundial de Peso Welter de la NWA en 1988 tras derrotar a Américo Rocca en un enfrentamiento épico.
La era de Tritón y su legado imborrable
Durante la animada década de los 90, Solar II se reinventó con valentía. Adoptó el nombre artístico de Tritón, convirtiéndose en el cuarto luchador en llevar ese nombre. Con esta nueva identidad, libró intensas batallas contra Titán. Emocionó al público de todo el norte de México, dominando los rings de Monterrey, Tijuana y Ciudad Juárez.
Aunque sus apariciones en televisión disminuyeron durante esa época en concreto, su férrea dedicación nunca flaqueó. Solar II puso fin a su trayectoria en la lucha libre exactamente donde la empezó, en la histórica Arena México. Hoy en día, su extraordinario legado sigue vivo en los corazones de sus admiradores. Deja una huella imborrable en la historia del deporte mexicano. La comunidad de la lucha libre atesorará para siempre los increíbles recuerdos de Solar II. Todos los que disfrutaban viéndole luchar en directo le echarán de menos.