Gilbert Burns considero el retiro tras su última derrota en el octágono. En el combate frente Michael Morales en UFC Vegas 106, fue noqueado en el primer round.
El desenlace del combate llevó que el cinturón negro de Jiu Jitsu cuestionara su estrategia, llegando a pensar que se había rendido, antes de tener conocimiento que tuvo una contusión cerebral en el combate.
En entrevista con UFC on Paramount, Burns explicó que en un primer momento, tuvo la sensación que abandonó el combate.
Tras ver el combate, percibió que estaba bajo efecto de una contusión, consecuencia de los golpes que recibió de su rival, a pesar de aquello, decidio no rendirse.
«La mitad de mi penso que me habia rendido. Despues la vi nuevamente y percibí que estaba con una contusión. Él me estaba golpeando muy fuerte, es enorme. Pero, no me rendí en ese momento», explicó Burns.
La contusión cerebral, conocida en nombre clínico como comatoso es un tipo de lesión traumática que se desarrolla por impactos o movimientos bruscos en la cabeza, que afecta de manera temporal en el funcionamiento del cerebro.
La patología en sí puede provocar síntomas como mareo, dolor de cabeza, pérdida de la memoria, en algunos casos puede terminar en desmayo.
Esto podría terminar con atención médica y un proceso de recuperación que puede variar dependiendo el daño que obtuvo en el combate.
Parte del combate estelar de UFC Winnipeg, que se realizará el próximo sábado frente Mike Malott, Gilbert Burns buscará terminar con su fase compleja en su paso por las MMA.
El ex retador al cinturón no gana un combate desde 2023 y se encuentra en una racha de cuatro derrotas consecutivas, frente nombres como Belal Muhammad, Jack Della Maddalena, Sean Brady y el ecuatoriano Michael Morales.