El principal líder de la familia Nurmagomedov mismo a pesar de colgar los guantes de manera definitiva, no deja de sorprender que Khabib Nurmagomedov siga siendo uno de los compañeros de entrenamientos de más alto nivel en Eagles MMA.
En entrevista con el podcast SEF Backstage Pass en el Festival de Emprendedores de Sharjah, el ex campeón ligero de UFC explicó por qué aún sigue siendo un desafío físico y técnico para las nuevas generaciones de atletas, a pesar de su larga inactividad.
Según Khabib, la razón es muy simple. Con casi 30 combates profesionales solo en MMA, además de una carrera de éxito en el Sambo, consiguió evitar correr riesgos y de sufrir daños graves, principalmente de naturaleza neurológica.
«En mi carrera, nunca sufrí lesiones en mis combates. Siempre estuve bien, mi rostro está bien, estaba feliz. No voy a decir que estoy al 100%, pero si comparamos con otros peleadores cuando ellos terminan, con daños cerebrales y físicos, Gracias a Dios estoy muy bien», afirmó.
De hecho, Khabib nunca fue noqueado o sufrió un corte cuando estuvo en el octágono de UFC.
En sus 13 combates en UFC, solo perdió dos rounds de manera oficial: Frente Conor McGregor y Justin Gaethje, combates que ganó por la vía de la sumisión.
El retiro a los 32 años sucedió por un trágico motivo. Abdulmanap Nurmagomedov, padre y principal entrenador de Khabib fue una de las víctimas de COVID-19.
Tras eso, «The Eagle» decidió terminar con su carrera como peleador profesional y pasó a ocupar el puesto de entrenador.
Bajo su tutela se encuentran nombres como Usman Nurmagomedov y Islam Makhachev, campeones de PFL y UFC, dos de las mayores organizaciones del MMA en el mundo.