La promotora con sede en Curazao nos cuenta todo sobre su filosofía a la hora de organizar combates, su identidad caribeña, sus ambiciones internacionales y la creciente presencia de luchadores latinoamericanos.
En un sector de los deportes de combate en el que los récords invictos y los rivales cuidadosamente seleccionados suelen marcar la carrera de un luchador, la HONOR Fight League (HFL) está adoptando un enfoque diferente. Con sede en Curazao, esta organización ha construido su identidad en torno a la organización competitiva de combates, la participación internacional y la creación de oportunidades para deportistas de múltiples disciplinas.
Desde su creación en 2017, HFL ha reunido a luchadores del Caribe, Latinoamérica, Europa y otros lugares, combinando las MMA, el kickboxing y el muay thai bajo una misma bandera.
En una entrevista exclusiva con Fajador, la organización habló de su filosofía, de los retos que supone desarrollar los deportes de combate en una isla pequeña y de sus ambiciones de expandirse más allá de Curazao.
Una promoción en la que los récords pasan a un segundo plano
Para la HONOR Fight League, la organización de los combates va más allá de encontrar a dos deportistas dispuestos a competir. La organización cree que cada enfrentamiento debe suponer un auténtico reto competitivo, independientemente de si los luchadores son aficionados o profesionales.
«No incluimos a nadie en el cartel solo porque quiera estar ahí. Tenemos que ver potencial en cada deportista que participa para asegurarnos de que el público sea el verdadero ganador», le dijo la HFL a Fajador.
Dada la escasa competencia local en Curazao, la organización ha apostado por varias disciplinas para crear oportunidades para los deportistas sin dejar de mantener el nivel competitivo.
Su enfoque principal sigue siendo el K-1, el muay thai y las MMA, aunque los organizadores están abiertos a introducir otras disciplinas en función del interés del público.
Quizá el reflejo más claro de la filosofía de la HFL sea su negativa a convertirse en una plataforma para luchadores que buscan victorias fáciles.
«Lo que no queremos es ser un escenario en el que los luchadores mejoren su palmarés. Nosotros no formamos a luchadores, porque solo queremos combates entre rivales de igual nivel». te informo
Para respaldar este enfoque, la organización evalúa las grabaciones disponibles de los posibles competidores, con el objetivo de evitar enfrentamientos muy desiguales y garantizar que cada deportista se gane su puesto en la cartelera.
La HFL también reconoce que no todos los luchadores llegarán a ser campeones del mundo. Sin embargo, cree que los atletas que demuestran compromiso y están dispuestos a ponerse a prueba frente a rivales igual de motivados merecen la oportunidad de competir.
Curazao en el centro de una visión internacional
Aunque la HFL sigue firmemente arraigada en sus raíces caribeñas, sus ambiciones nunca se han limitado a la isla.
«Aunque ahora mismo nuestros eventos se celebran en Curazao, la promotora siempre ha tenido la visión de conquistar el mundo de los deportes de combate».
La organización ha revelado que sigue existiendo la posibilidad de celebrar eventos fuera de Curazao, quizá antes de lo esperado.
«La HFL podría celebrarse en cualquier otro país si llega el momento adecuado, y puede que eso ocurra antes de lo que esperamos. ¡Así que estad atentos!»
Aun así, la expansión internacional no significaría renunciar a la identidad de la liga.
«No se puede separar la HFL de Curazao. Nació en Curazao, y eso no se puede cambiar». te informo
La promoción destacó a los luchadores reconocidos internacionalmente Endy Semeleer y Brian Hooi como ejemplos de deportistas con raíces en Curazao que han competido ante su público local a través de la HFL.
Para la organización, traer de vuelta a la isla a luchadores con experiencia internacional es una parte importante para conectar al público local con el panorama más amplio de los deportes de combate.
Los luchadores colombianos y la conexión con Latinoamérica
Latinoamérica también se ha convertido en una parte importante de la participación internacional de la HFL, ya que los deportistas colombianos aparecen habitualmente en sus carteleras.
Se esperaba que el colombiano Víctor Nieto debutara como profesional contra el arubeño Sergio Tromp. Sin embargo, la HFL le ha confirmado a Fajador que el combate se ha cancelado debido a una lesión en el hombro que ha sufrido Nieto.
A pesar de este contratiempo, la organización sigue siendo optimista sobre el potencial de los luchadores colombianos.
«Veo mucho potencial en los luchadores colombianos. Siempre demuestran tener espíritu de luchador, lo cual es muy importante para que haya un buen combate».
La HFL también reconoció que el desarrollo técnico sigue siendo un aspecto que hay que mejorar en el kickboxing y las MMA colombianas. No obstante, la organización cree que el creciente número de deportistas y competiciones en Colombia podría acabar traduciéndose en un mayor éxito a nivel internacional.
Para los luchadores colombianos, las promociones como la HFL suponen otra oportunidad para ganar experiencia internacional y enfrentarse a rivales de distintos entornos competitivos.
Construyendo algo más allá de la isla
Mientras la HONOR Fight League mira hacia el futuro, su visión combina el crecimiento internacional con el compromiso con los principios que marcaron sus inicios.
En lugar de centrarse exclusivamente en las clasificaciones profesionales o en nombres consagrados, la organización quiere seguir ofreciendo combates reñidos y experiencias memorables para los espectadores.
Sus ambiciones internacionales podrían llevar a la promoción a nuevos mercados, pero Curazao seguirá siendo fundamental para su identidad, y los luchadores locales seguirán desempeñando un papel importante.
En un panorama de deportes de combate cada vez más saturado, la HFL intenta diferenciarse con una filosofía muy clara: combates competitivos, oportunidades de peso y un espectáculo que recompense al público.
Y aunque su próximo destino internacional sigue siendo una incógnita, una cosa está clara: la HONOR Fight League quiere que cada luchador que suba a su ring se enfrente a un auténtico reto.