Por John Roa López
Para Zuriel «Smiley» Pérez, las artes marciales mixtas son algo más que una competición. Detrás de su sonrisa hay un luchador que reconoce abiertamente sus miedos, valora el apoyo de su familia y sigue esforzándose por convertirse en un mejor deportista. En una entrevista exclusiva con Fajador Media, Pérez nos cuenta las motivaciones personales que hay detrás de su trayectoria.
Zuriel «Smiley» Pérez: Encontrar la libertad dentro de la jaula
A pesar de competir a nivel profesional, Zuriel «Smiley» Pérez se describe a sí mismo como una persona tímida y, a veces, miedosa. Sin embargo, subir al octágono le da una sensación de libertad que rara vez experimenta en otros sitios. Su apodo refleja su auténtico amor por la lucha. Incluso en los momentos difíciles, Pérez encuentra la felicidad haciendo lo que le gusta.
Admite que a veces le cuesta creer que tenga el valor para competir, pero dentro de la jaula se siente cómodo expresándose sin preocuparse por lo que piensen los demás. Para Pérez, el valor no consiste en eliminar el miedo, sino en aprender a enfrentarse a él mientras persigue su pasión.
Aprender de la derrota y convertirse en un luchador completo
Tras una derrota en agosto, Pérez volvió a la competición y se llevó una victoria por decisión unánime frente a Alex «Joy Boy» Ortiz en el BUDO Sento Championship 37, el 16 de octubre de 2026. Al reflexionar sobre su evolución, Pérez reconoce que para alcanzar sus metas necesita más disciplina, constancia y dedicación.
Sus padres y su compañero de entrenamiento, Sebastián «El Sol» Tóriz, son algunas de sus mayores fuentes de inspiración. Admira especialmente la disciplina y la determinación de Tóriz por mejorar. De cara al futuro, Pérez espera convertirse en un luchador de artes marciales mixtas completo, capaz de rendir al máximo tanto si la pelea se libra de pie como si pasa al suelo.
En lugar de presentarse como un luchador ya consolidado, reconoce abiertamente los aspectos en los que tiene que mejorar.
La familia, la motivación y el significado detrás de la sonrisa
La familia juega un papel fundamental en la trayectoria de Pérez. No ve las exigencias del entrenamiento como sacrificios, sino como parte de la lucha por alcanzar sus sueños. El apoyo de sus padres le motiva a seguir mejorando, aunque admite que se siente responsable de que sus esfuerzos valgan la pena.
Cuando le preguntan por el legado que espera dejar, Pérez se centra en algo que va más allá de las victorias y los títulos. Quiere inspirar a otros a afrontar los retos sin dejarse intimidar por sus rivales ni por las diferencias físicas, sin olvidar nunca disfrutar de la experiencia.
Para Zuriel «Smiley» Pérez, las artes marciales mixtas son sinónimo de libertad, crecimiento personal y felicidad. Su historia aún se está escribiendo, pero hay algo que está claro: aunque tenga miedo, él decide afrontarlo con una sonrisa.