Veterano de las MMA entre las décadas de los 90 y 2000, Chuck Liddell está a punto de comenzar uno de los combates más importantes de su vida fuera del octágono.
De acuerdo al medio de farándula norteamericana TMZ, el ex peleador ingresó una solicitud de emergencia en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, acusando a su ex mujer Heidi, de secuestrar a la hija de 14 años de esa relación, Guinevere.
Según la parte querellante, Heidi llevó a la hija menor del ex campeón al condado de Orange para solicitar una orden judicial que le permitiera mudarse con las dos menores a Newport Beach, California.
En el documento, esto ocurrió antes del primer dia de clases de la menor durante la semana en que tenía derecho a estar con ella, violando la orden judicial. En el documento, también afirma que su ex esposa no quiere devolver a su hija. Por lo tanto, Liddell solicitó la custodia total de Guinevere.
En entrevista con TMZ, Heidi negó haber secuestrado a la adolescente. Segun ella, Guinevere habría implorado no vivir mas con el ex peleador. Según su relato, el comportamiento de Liddell no ha sido el deseado al punto de dejar a las hijas del matrimonio incómodas con su actuar.
«En los últimos cinco años, tras nuestro divorcio, Chuck ha estado obsesionado en permanecer en mi vida e intentar controlarme. Nuestros hijos no se sienten seguros para enfrentarlo en este momento. Mi puerta siempre ha estado abierta para que mis hijos visiten a Chuck, y nunca secuestré a nadie», concluyó.
Uno de los nombres más populares de la historia de UFC, Liddell se convirtió campeón semicompleto en 2005, cuando noqueó a Randy Couture en UFC 52, en 2005.
«The Iceman» tuvo una intensa rivalidad con Tito Ortiz, considerada una de las grandes rivalidades en la historia de octágono. También, protagonizó explosivos combates frente Wanderlei Silva y Vitor Belfort.