Khabib Nurmagomedov
Uno de los nombres más exitosos en la historia de las MMA, Khabib Nurmagomedov continúa impresionando a los fanáticos mismo tras años alejado del octágono como peleador.
En entrevista con el podcast de Lex Friedman la semana pasada, «The Eagle» reveló nunca haber tenido la necesidad de llegar a su límite en ninguno de los 29 combates a lo largo de su carrera.
Pero, admitió que lo más cerca de suceder aquello fue en su combate de despedida frente Justin Gaethje, en UFC 254, en octubre del 2020.
De acuerdo al ex peleador y actual entrenador, la terrible experiencia de perder a su padre pocos meses antes del combate lo dejó muy afectado.
Además de eso, también subió al octágono con fracturas en dos dedos de sus pies. A pesar de eso, Khabib defendió el cinturón ligero con éxito, tras someter a Gaethje con un triángulo en el segundo asalto.
«En combates, nunca viste mis límites. En primer lugar, fue porque había perdido a mi padre, fue difícil recuperarse. Todo se acumulo de una vez, mi padre se fue. Entrenar sin mi padre, sin la persona que hacía esto».
«Físicamente, no estaba en mi mejor forma, sufrí lesión tras lesión. Pero, mentalmente hablando, estaba en plena forma» afirmó.
Abdulmanap Nurmagomedov fue el entrenador principal de su hijo durante muchos años, de tal modo que el objetivo era convertirse campeón de UFC para facilitar la llegada de nombres como Islam Makhachev a lo alto del deporte, esto era conocido como «El Plan del Padre» por el propio clan de Dagestan.
En ese contexto, Khabib decidió colgar los guantes tras la muerte de su mentor, pasando a ocupar el puesto que antes era utilizado por su padre. Desde entonces, es visto en la esquina de los principales atletas del equipo.